tengo una muñeca vestida de azul
en otra vida tú no has muerto, todavía se escucha tu voz

en otra vida tú no has muerto. vuelvo a tener 8 años y a estar tumbada en la cama del pueblo en la que dormían mis padres. miro al techo y lo siento alto y lejano, y de fondo resuena tu voz, suave, cantándome una nana para que me duerma.
tengo una muñeca vestida de azul,
zapaticos blancos, delantal de tul…
huele a tu ropa y al champú que usabas siempre. y te siento respirar. pero no cierro los ojos. no te miro porque sé que estás ahí, pero no los cierro porque no quiero perderte.
…la saqué a paseo y se me constipó,
la tengo en la cama con mucho dolor…
en otra vida tú no has muerto y no tengo que recordarte, ni me pesa dentro tu recuerdo. en otra vida sigues aquí y me felicitas aún los cumpleaños y todavía sé adónde ir cuando necesito tus brazos.
…esta mañanita me dijo el doctor
que le dé jarabe con un tenedor…
pero en esta vida ya hace seis años que no estás. y he olvidado el olor de tu ropa y del champú que usabas siempre. y me esfuerzo por recordar la nana que me cantabas antes de ir a dormir. y por no llorar cuando no sé dónde encontrarte.
en esta vida te fuiste, un día, de repente. pero dentro de mí sigues aquí. reconocería tu voz en cualquier sitio y perseguiría quilómetros y quilómetros tu olor por este mundo. hasta volver a dar contigo. y cuando por fin te tuviera entre mis brazos te agarraría fuerte, fuerte.
y entonces sí,
inspiraría muy profundo para guardarme siempre tu olor. y poco a poco cerraría los ojos. ahora sí, los cerraría. y te escucharía cantar:
…la llevé a la cama y ella sonrió,
le conté un cuento
y ella se durmió.
cuando duermo todavía siento que estás a un lado de mí, acariciándome.
porque estás, de hecho, a un lado de mí acariciándome.
siempre.

